UN BAÑO CALIENTE

Me preparé un baño caliente en cuanto llegué a casa. Había sido un día especialmente duro. Cuando estudié el máster de Recursos Humanos, me imaginaba haciendo entrevistas donde conocería a gente que se esforzaría por convencerme de su valía, su formación, su idoneidad. Nunca pensé en la parte más dura, para la que, sin sospecharlo yo, me habían contratado: encargarme de una dolorosa tanda de despidos. Hombres y mujeres sentados frente a mí con cara de sorpresa, susto, indignación, y yo, la nueva, diciéndoles que se iban a la calle.

Afortunadamente, al acabar la jornada, comprobé que no se apreciaba ninguna raya en mi coche y que  los cuatro neumáticos estaban intactos. No me habría extrañado que alguno de los expulsados hubiera personalizado en mí y por ende en mi coche, el despido y su consecuente ira.

Con el ánimo muy bajo he tomado la ruta de siempre, pero parecía que habían soltado a todos los idiotas a la carretera. Conducían mirando el móvil, adelantando en zonas sin visibilidad… Hoy, he amortizado el claxon.

Al llegar a casa, llegué justo a tiempo para coger el teléfono al último toque, mientras pensaba que debo de ser una de las últimas que aún tenemos teléfono fijo. ¿Para qué sirvió tanta prisa? Para escuchar la voz de mi casera anunciando que al mes siguiente me subiría el alquiler.

Sin ganas de pensar en nada, entré en el baño y la vi ahí, como siempre, esperándome para cuidarme, envolverme, renovarme. Mi bañera. Me llamaba y le hice caso. Abrí el grifo y moví el mando hasta conseguir la temperatura que me pareció adecuada, eché unas bolas de gel para que se deshicieran  y me desnudé mientras se iba llenando poco a poco, lentamente, como si no tuviera prisa. El borboteo del agua al caer ya iba relajándome.

Entonces oí en mi cabeza la voz de mi padre recordándome que había que ahorrar agua, los cientos de litros que derrochamos llenando bañeras, que era mejor ducharse que bañarse…

—Sí papá, tienes razón, pero hoy toca baño —le dije a mi voz imaginaria, y me sumergí en el acogedor recipiente.

 

 

 


 

 

 

 

 

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